16:13 | by admin

Cuando encaramos una campaña de publicidad online, es necesario generarse provisiones realistas en cuanto a tasas de conversión. Hay que olvidarse básicamente de la idea de que “todos” los que pinchen nuestros enlaces patrocinados o nuestros enlaces de Adwords van a convertirse en clientes. Hay usuarios que simplemente nunca van a comprar lo que se le ofrezca en internet. También hay personas que sienten curiosidad, ya sea por algún término, o algún factor que le llama la atención del enlace. Y por último, están los que pinchan el enlace porque buscan cierto producto o servicio y quieren ver si es lo que nosotros le ofrecemos, y si es conveniente para ellos. Es en este grupo en el que debemos concentrarnos.

La publicidad online es engañosa. Podemos elegir el contenido, el formato, la manera de presentarlo. Podemos hasta “enamorarnos” de nuestras landing pages, y pensar al verlas en nuestro monitor que nadie jamás podría resistirse a semejante invitación. Pero la realidad es muy otra. Siempre viene bien un golpe de realidad, que las web analitics se encargan de darnos. Pero la publicidad online es como una botella arrojada al mar. Tal vez alguien la descubra en una remota playa, y lea nuestro mensaje.

La realidad es así, no es pesimismo. En todo circuito comunicacional, y la publicidad es un circuito de comunicaciones por excelencia, hay un emisor, un receptor y un mensaje básicamente. Pero además existen multiplicidad de factores metalingüísticos, que van más allá del mensaje y que afectan el resultado de la interacción. En nuestro caso, son tantos que hacen de estas acciones cuestiones bastante complicadas.

Primero, hay que considerar el receptor en sí, es decir, a quién le mandamos el mensaje. Para ello, la selección del target al que apunta nuestra publicidad es fundamental. Cuanto más segmentado esté, mejor, pues de esta manera nos aseguramos que “hablamos el mismo lenguaje”, vale decir, que estarán en posición de decodificar exitosamente lo que intentamos decir. Pero ¿cómo es posible ajustar el target en el caso de la publicidad online? Pues trabajando exhaustivamente en las keywords y adecuando la manera de presentar el mensaje publicitario de la mejor manera a esta audiencia.

Un ejemplo muy sencillo, casi pueril: si vendemos o promocionamos elementos para personas de la tercera edad, nuestras landing pages no pueden llevar fuentes muy pequeñas o mensajes difíciles de leer.

Siempre, pero siempre, la verdad final la darán las métricas de la campaña. Si un sitio o una pauta parecen rendir mejores frutos, no lanzarse a incrementar esta pauta, en detrimento de las demás. Es necesario realizar un análisis detallado de los factores que hacen que este link tenga éxito, y los demás no.

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