6 febrero 2011
Autor admin

Internet está en cambio constante, por eso la promoción web, que en ella se desarrolla, también lo está. Las estrategias de posicionamiento en buscadores van mutando y evolucionando de forma vertiginosa, así como los buscadores mismos, es así que ciertas tácticas que hace poco más de 5 años atrás funcionaban (casi) a la perfección, hoy resultan obsoletas y hasta pueden ser penalizadas por buscadores como Google, por citar al más popular. Las diferentes clases de spam que anteriormente podían ponerse en uso a la hora de crear una campaña de promoción en buscadores son un buen ejemplo de lo antes nombrado.

Actualmente, y en el marco de la Web 2.0, que pone a los usuarios como principales protagonistas de la red de redes, tácticas como el e-mail marketing, los banners y el pago por clic resultan insuficientes para lograr un buen posicionamiento en buscadores.

La redacción de contenidos originales y de calidad, se vuelve imprescindible, así como la participación en foros y la existencia de enlaces en las principales redes sociales.  En este sentido, el Copywriting, la creación de artículos que llamen la atención y sean de utilidad para el usuario son de vital importancia, brindando, además, la posibilidad de recibir enlaces externos naturales gracias a la calidad del contenido.

En conclusión, el posicionamiento en buscadores, ya no puede pensarse sólo en relación a los buscadores mismos, sino que debe centralizarse en los intereses de usuarios para recibir tráfico de calidad, que pueda fidelizarse y volverse consumidor de lo que se intenta promocionar en cada campaña.

19 julio 2009
Autor admin

Recientemente se han iniciado en los Estados Unidos ciertas acciones legales para controlar la publicidad encubierta en los blogs, otra forma de publicidad en internet. Concretamente, la Comisión Federal de Comercio se ha puesto en estado de alerta por la cantidad de blogs que las empresas comerciales generan para publicidad de sus propios productos.

Con el increíble crecimiento de la Web 2.0, han quedado grandes áreas de la comunicación online “descubiertas” de las regulaciones legales. Esto es cierto. Pero ¿qué es un blog? Para muchos es la forma última de libertad de expresión, es lo que hace Internet lo que es, un lugar que en primer término se ha generado como máxima expresión de las libertades individuales. No son pocos los países que, viendo como las voces en contra de sus gobiernos totalitarios se alzan sin restricciones en la internet, y particularmente a través de los blogs, han tratado de censurar el contenido online, al menos el que está disponible para su propia población, en un intento de tapar el sol con un dedo.

Los blogs se han convertido en un pingüe negocio, en la medida en que han ido evolucionando hacia nuevas formas de publicidad en Internet. Pero a quién le va a caber la responsabilidad de moderar ese contenido, de decir qué es publicidad o qué es verdaderamente la opinión del autor. ¿Quién va a tener la potestad de decir si un blog es un lugar de publicidad pago para una empresa o no?

Se aduce que los blogs carecen de pautas que permitan guiar a los consumidores, para poder discernir si un contenido es publicitario o informativo. Y en última instancia, ¿cuál sería la diferencia? Esto parte de una premisa de subestimación del usuario. Necesita que le aclaren “Ojo, esto que está leyendo, es publicidad”. Pero por más que alguien lea en un blog “Compre la crema antiarrugas XXY. Es una maravilla bajada del cielo. Diez años menos en cinco minutos.”, ¿será suficiente para que la persona salga despedida de su asiento a conseguirse un pote de crema XXY? Me parece que ya todos saben qué es publicidad y qué no, no hace falta que sea discriminado. Es una línea muy delgada, y los límites entre hablar bien de un producto y hacer publicidad en Internet sobre este no están muy definidos.

Es cierto que la empresa de los blogs mueve mucho dinero. Se calcula que en 2009 los blogs facturarán 4,5 millones de euros de publicidad. Actualmente hay más de 112 millones de blogs, y se crean a un ritmo de 120.000 nuevos blogs por día. ¿Cómo puede regularse su contenido sin caer en la censura? ¿Quién le pone el cascabel al gato?